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Notas
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Primera
Travesía Internacional
Ruta lagos
Bertrand-General Carrera-Buenos Aires
La palabra Chelenko proviene del vocablo
del extinguido pueblo Tehuelche, significa “Aguas turbulentas” este era el
nombre que los nativos de la zona le daban a toda esta cuenca que hoy se
conoce como lagos Bertrand, General Carrera en Chile y lago Buenos Aires en
Argentina. De este lago, a 200 metros sobre el nivel del mar, el segundo más
grande después del Titicaca, nace el rio Baker, el rio Baker, el más
caudaloso de Chile.
Esta cuenca fue por muchos años, una ruta
comercial y colonizadora con gran trafico de embarcaciones, hasta que los
últimos barcos y barcazas cesaron sus funciones como medios de transporte y
abastecimiento a los colonos de Aysén, también para la incipiente minería
que fue impulsada por osados empresarios y que posteriormente CORFO logro
mantenerlas funcionando por motivos de soberanía en tiempos de litigios
limítrofes con Argentina.
Durante casi un siglo, la única forma de
comunicación existente era la ruta lacustre por un lago caracterizado por
fuertes ráfagas de vientos y frio intenso, que hacían de este viaje uno de
los mas tortuosos que los colonos debían soportar por días o semanas,
dependiendo de las condiciones climáticas, a quienes vivían en localidades
asociadas a la cuenca del lago General Carrera, tales como Puerto Bertrand,
Puerto Rio Tranquilo, Bahía Murta, Puerto Sánchez, Puerto Guadal, Puerto
Cristal o Chile Chico.
Luego de la construcción de la Carretera
Austral y de la ansiada apertura de la ruta 295 que une Chile Chico con
Puerto Guadal, el uso de barcazas solo se limito al cruce entre Chile Chico
y Puerto Ibáñez y esporádicos viajes especiales de abastecimiento para un
puñado de colonos que aun residen en sus solitarias costas. Hoy en día esta
ruta histórica, que dieron vida a esta cuenca, está en desuso.
Por esta razón cuando mi amigo y
kayakista Juan Paulo Cerón, me pregunto si existía alguna ruta que no se
haya hecho aun en la región de Aysén, fue esta histórica ruta, en lo único
que pensé, pues ciertamente se ha hecho antes, pero no en kayaks de
travesía. Así nació la idea de navegar nuevamente esta ruta, emulando y
homenajeando a los pioneros que le dieron vida y forma a lo que hoy existe
en esta poca conocida región de Aysén.
El plan era sencillo, navegar más de 180
kilómetros uniendo, desde los rápidos del rio Baker alto, lago Bertrand,
visitando brevemente el lago El Plomo, adentrarnos en el lago General
Carrera pasando por los estrechos cañones del “Paso las Llaves” y culminando
en el lado más oriental del lago Buenos Aires en la republica Argentina, por
una cuenca temida, respetada, con la reputación de ser una de las mas
ventosas, donde se describen ola s de dos metros y que hasta ahora nadie
había navegado en kayak íntegramente.
Para poder financiar esta travesía
estuvieron involucradas muchas personas e instituciones que hicieron posible
este evento.
Dia 1.
Cuando pensamos a quien mas invitaríamos,
coincidimos que debían ser kayakistas con experiencia, capaces de maniobrar
en condiciones muy variadas, pues sabíamos que habría una alta demanda
física y técnica. Fue así como invite a mi amigo Marcos Martins de Brasil y
a Pablo Passera de Argentina a quien conocí a través de internet y que
cumplía perfectamente con el perfil. Por otro lado Juan Paulo invito a dos
norteamericanos que finalmente y por variadas razones no pudieron asistir.
Coyhaique fue el punto de reunión y el
frio patagónico les dio la bienvenida a todos. Al iniciar el viaje en bus
rumbo a Puerto Bertrand, nos detuvimos brevemente en la Laguna Chiguay,
parte de la Reserva Nacional Cerro Castillo, que estaba completamente
congelada, lo cual motivo a desamarrar los kayaks subirnos a ellos y
deslizarnos en su resbaladiza superficie. Después de pasar el “Portezuelo
Ibáñez” completamente nevado, uno de los puntos más altos por los que pasa
la Carretera Austral, llegamos a la localidad de Cerro castillo, desde donde
el ripio da nuevamente la bienvenida y luego de muchas detenciones
obligadas por la magnificencia del paisaje llegamos a Puerto Bertrand a
orillas del lago homónimo, donde lo primero que hicimos fue ir a evaluar los
dos rápidos del rio que correríamos a primera hora del día siguiente. La
nieve se hizo presente esa noche, ¿Adivinen quien fue el más feliz?
Día 2
Comenzamos esta aventura con un poco de
adrenalina, así que nos preparamos para bajar, los dos primeros set de
rápidos en las turquesas aguas del rio Baker, clasificados como clase III y
en cuyo descenso tuvimos el apoyo de la balsa de seguridad de un amigo y
empresario local. Volvimos a Bertrand a mediodía para los últimos
preparativos y la inspección de la Armada de Chile, quien a modo de apoyo
nos escoltaría todo el viaje. Finalmente zarpamos con la preocupación de los
vientos cruzados que descienden desde Campos de hielo norte, pero a poco
remar, éramos capaces de ver en el agua el reflejo de las empinadas y
nevadas montañas que la quietud del lago nos ofrecía. Después de casi 4
horas llegamos a “La Pasarela” conocida también como el “Desagüe del Lago”,
donde un corto rio separa, o une, el lago Bertrand con el General Carrera.
La noche fue fría, muy fría, la escarcha se hizo presente y al dia siguiente
el lago seguiría sorprendiéndonos.
Dia 3
Las decisiones conservadoras iban a ser la
tónica del dia. Un cruce expuesto y vientos laterales del glaciar Leones al
igual que los vientos en las altas cumbres del cerro San Valentín, que
amenazaban desde lejos, era la preocupación principal. Las horas
transcurrieron y la quietud del lago nos motivaba a hacer un cruce mas
directo sin tener que tomar la ruta larga que nos obligaba a remar cerca de
la costa, sino mas bien acortar camino, pero siempre atento a los cambios
climaticos repentinos caracteristicos de este lago. Finalmente alcanzamos la
costa protegida y el lago no daba señales de querer cambiar, es como si nos
estuviera jugando una broma, esperando a que nos confiáramos para
sorprendernos. A media tarde llegamos a las famosas Catedrales de Mármol,
caprichosas formaciones rocosas esculpidas por la erosión del viento, las
temperaturas, las idas y venidas de las olas y el tiempo.
Luego de disfrutar la navegación entre
este paisaje blanco azulado, cruzamos un brazo del lago donde el suave
viento del norte nos despertó del aletargamiento en que habíamos caído y
seguimos rumbo a un nuevo lugar. En este día, el rudo y temido viento no nos
sorprendió, sí lo hizo el recibimiento y la calidez de gran parte de la
gente de Puerto Sánchez, todos los niños de la escuela rural estaban
expectantes y curiosos frente a estas vistosas embarcaciones y los extraños
atuendos de nuestros trajes y aparatosos accesorios de seguridad. Esta
localidad tuvo su auge en la minería cuprífera hasta mediados de 1990 cuando
se cerró definitivamente y que hoy, mantiene una dura batalla contra el
olvido y el aislamiento, un lugar que quiere mostrarse como una alternativa
sustentable, tan rico como variado en turismo histórico y paisajístico.
Dia 4.
Comenzamos el día algo más tarde, puesto
que el plan era visitar y fotografiar las “Cavernas de Mármol de Puerto
Sánchez” menos conocidas, pero tan magnificentes y caprichosas como las de
Puerto Tranquilo. A eso de las 11:00 y después de recorrer y fotografiar
hasta el cansancio el lugar, iniciamos nuestra navegación rumbo a Puerto
Cristal, una ruta más corta, pero que estaba dentro de los días complicados
pues el lago comienza a encañonarse y el viento es un factor determinante
venga de la dirección que venga.
¡TERMAS a la vista! Un pequeño manantial
brotaba entre rocas acantiladas y permitía que una persona a la vez
disfrutara de tan preciado regalo, no solo por la tibieza del agua, sino
también por el paisaje circundante que domina el cordón montañoso de “Las
Llaves” donde pasa, a mi gusto, uno de los caminos escénicos más
espectaculares de la región de Aysén. Fue difícil dejar el lugar, pues es un
privilegio al que pocas personas pueden acceder. Al no haber viento,
nuestros botes de apoyo se adelantaron y nos dejaron en un paisaje cada mas
sobre nosotros, pues ambos lados de se acantilaban a medida que nos
adentrábamos hacia el cañón.
Puerto Cristal: Viviendo por un par de
años en Chile Chico, conduje varias veces por el paso Las Llaves, desde
donde miraba, hurgaba y agudizaba mi visión tratando de imaginar a la
distancia el poblado de Puerto Cristal, abandonado definitivamente a
mediados de los 90s. Por lo mismo cuando llegamos a su azotado muelle, solo
atinamos a cambiarnos ropa y calzado adecuado y cada uno salió con rumbo
propio, como embrujados por encantos diferentes. Un pueblo abandonado, con
todo lo que un pueblo tiene, poblaciones, pulperías, escuela, carabineros,
iglesias etc. Se dice que los polos opuestos se atraen, entonces esto
significa que al caminar por el pueblo teníamos polos iguales, por lo mismo
cuando nos encontrábamos, solo nos saludábamos con rostro de admiración y
continuábamos cada uno por su lado, como buscando un tesoro individual que
no queríamos compartir con nadie más…mágico.
Podria escribir muchas líneas dedicadas a
este lugar, pero será para otra oportunidad.
Dia 5.
Este dia seria el mas largo, pues el track
de navegación era de60 kilómetros, por un lago que a pesar de su quietud
mantenía inquieto nuestros sentidos, pues los días anteriores eran
descritos, por los propios pobladores, como “Inusualmente calmos”. Esta
distancia debía ser cubierta en 8 horas con viento a favor, asi que de
acuerdo al plan, iniciamos la navegación. A poco avanzar el viento del Oeste
comenzó a soplar, estábamos muy alerta y disfrutando la briza que prometia
un dia de emociones, incluso Juan Paulo y Pablo desplegaron velas
especialmente diseñadas para los kayaks, pero luego de 3 horas el viento
ceso casi por completo. Fue un dia duro pero inolvidable, no solo por la
energía y temple que tuvimos que entregar, sino también por la magnificencia
que ambos lados de la costa nos ofrecia.
A pocas millas de arribar a Chile Chico
éramos escoltados por las patrulleras de la Armada y Carabineros de Chile,
además de dos botes de amigos que salieron a recibirnos. Ya con la ciudad a
la vista, nos dimos cuenta que había bastante gente, que asumimos estaban
esperando la barcaza que cruza a Puerto Ibañez, grata fue nuestra sorpresa
cuando nos dimos cuenta que estaban esperando por nosotros y nos recibieron
con un aplauso que reboso de satisfacción mi espíritu y recargo nuestras
energias para los ultimo metros. Luego de un breve saludo tuvimos que seguir
hacia el rio Jeinimeni, limite antre Chile y Argentina, distante a 4
kilometros al este de la ciudad, donde sacamos nuestros kayak, los subimos a
un remolque y raudamente cruzamos la frontera. Resumen del dia … 11 horas y
media de navegación tremendamente satisfechos y expectantes del ultimo tramo
de nuestra travesia.
Dia 6.
Para cumplir nuestro objetivo debíamos
acampar muy cerca del rio Jeinimeni en el lado Argentino, asi que al dia
siguiente iniciamos la navegación como si nunca hubiese existido una
frontera, esta vez acompañados por un Sodiak de la Prefectura naval
Argentina y un kayakista local que se nos unió en esta ultima parte.
Nuevamente esperábamos viento, viento fuerte con olas de dos metros… nunca
llegaron, asi que solo nos quedo remar. A estas alturas todos estábamos con
algún grado de molestia fisica y síntomas de tendinitis, pero era la última
parte y había que hacerla. El paisaje se torno mucho mas estepario y
abrazamos la costa para distraernos con la claridad del agua que nos
permitia ver el fondo con total detalle a mas de 5 metros de profundidad.
Finalmente llegamos, cansados pero satisfechos no solo por haber hecho esta
primera travesia en esta histórica ruta, sino por las expectativas que se
generaron en la gente que supo de nosotros, poniendo una linda presión sobre
nuestros hombros y que la resumiré en la última conversación que tuve con el
Capitan Subrogante de Puerto en Chile Chico.
Le dije:
No tengo como agradecerle toda la
prestancia y disposición que la institución nos ha entregado, a lo que me
respondió, “Yo sé como… Haga lo mismo este próximo invierno”.
16 al 21 de agosto, fueron días
primaverales en pleno agosto, inusualmente calmos, frágiles kayaks
fundiéndose en la belleza patagónica de Aysen, 4 kayakistas apoyados
logísticamente por tres personas gigantes, que tenían objetivos personales
y que terminan este viaje proyectando una segunda edicion con objetivos
educacionales e inclusivos. La Patagonia enamora, cautiva y atrapa a quien
se adentra en los prístinos rincones, donde se funden belleza natural y
humana.
Rolando Toledo
AguaHielo Expediciones
www.aguahielo.cl
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