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una tradición en el Club de Remo y Náutica Belén de Escobar, que para el
feriado del 12 de octubre, se realice una travesía a la Isla Martín
García, en coincidencia con el mes aniversario del Club.
Casi
desde su fundación, en 1985 fue la primera travesía a Martín García. En
esa época no había kayaks de travesía, por lo que los palistas navegaban
en embarcaciones 4,20 m. ("chanchas", com le decimos en el CRNBE), y con
esos kayaks se hicieron las primeras travesías a la Isla.
Más cercano en el
tiempo, participé de unas cuantas de estas travesías y por distintos
trayectos. Una de ellas, la de los 20 años, y ahora la de los 25, y
seguramente en el 2014, estaré para la del 30 aniversario.
El 10 de octubre a
las 7,30 hs. salimos del club, los 17 palistas, río abajo, rumbo al
canal El Sueco, por el Paraná de las Palmas. El fin de semana no se
presentaba muy auspicioso con respecto al tiempo. Una visita al Wingurú
nos auguraba fuertes vientos del norte para ese sábado, y no menos
fuerte, pero del sudoeste, para la vuelta que teníamos planeada en dos
jornadas a partir de la tarde del sábado. Pero, como veremos más
adelante, uno propone, y el Río de la Plata dispone.
Sin novedades
pasamos El Sueco y siguiendo la ruta de los palos en los Bajos, pasamos
punta
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Moran y luego de
un intento fallido en el arroyo Baldosas, llegamos a la boca del Diablo,
que cada vez esta mas disimulada por los juncos que crecen allí.
El arroyo Diablo
nos dio la muestra de lo que vendría más adelante, tirando en contra con
fuerza. Almorzamos en el Paraná Mini y continuamos por este último río
hasta su desembocadura para salir al Río de la Plata.
Del Miní al Canal
de la Oyarvide, fue un parto. El viento y la corriente en contra,
literalmente nos dejaba remando en el mismo lugar. Se fue haciendo tarde
y no llegábamos más al canal Petrel. Hubo que alejarse de la costa de la
isla Oyarvide y buscar el reparo de la línea de juncales de las islas
Lucia, allá adelante, por la corriente y el viento norte, y así fuimos
llegando en tandas al canal. Al final del canal y antes del cruce a
Martín García, otra vez la fuerte corriente en contra nos obligó a sacar
fuerzas de donde no teníamos y finalmente estábamos del otro lado de la
isla Oyarvide para comenzar a cruzar.
Era tarde,
evaluamos la posibilidad de quedarnos en la isla Oyarvide porque se
venia la noche, teníamos unos 20 a 30 minutos más de luz. Por la
tormenta que se anunciaba, habíamos cambiando el destino final, y no

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